Falsos Autistas 
Muchos niños son erróneamente diagnosticados como autistas, cuando 
en realidad lo que tienen es el síndrome de Asperger, un trastorno 
con características diferenciadas. 

Cuando alguien le hace una pregunta, Raulito responde, pero no sabe 
cómo seguir una conversación. Si le cuentan un chiste o le hablan en 
sentido figurado, Raulito no comprende. Cuando está con otros niños, 
no sabe cómo relacionarse con ellos, por eso se aparta. Se siente un 
poco incómodo si lo abrazan y tiene un interés obsesivo por los 
colectivos y los casetes de música. 
Raulito no es autista, como algunos pensaron. Él tiene lo que se 
denomina síndrome de Asperger. 
Dificultades sociales
Si bien el síndrome fue descrito ya en 1944 por el pediatra austríaco 
Hans Asperger, hasta hace poco muchos médicos lo seguían considerando 
como el nivel más leve del trastorno autista y lo denominaban autismo 
de alto nivel de funcionamiento. Sin embargo, Asperger lo catalogó 
como algo diferente del trastorno autista, si bien tiene algunas 
características que a primera vista pueden verse similares. 
Según el doctor Fernando Hamuy Díaz de Bedoya, neurólogo, el síndrome 
de Asperger se caracteriza, fundamentalmente, por dificultades en 
cuatro aspectos del desarrollo: el lenguaje, la socialización, 
ciertos rasgos de la conducta y la motricidad gruesa. 
Con respecto al lenguaje, estos niños tienen lo que se denomina un 
trastorno disfásico. "Eso afecta su capacidad de comprensión del 
lenguaje oral y la elocución. No captan detalles, les cuesta entender 
cosas que no están explícitas y a veces también tienen dificultades 
en la pronunciación", explica Hamuy. 
El otro aspecto es su pobre destreza social. "Como tienen dificultad 
para comprender el lenguaje corporativo del grupo, tienden a 
aislarse." A estos niños les resulta difícil establecer una relación 
con otras personas. 
El tercer punto es la dificultad motora gruesa, que se traduce en 
torpeza corporal. "Generalmente, no tienen buen desempeño en los 
deportes", apunta el neurólogo. 
Con respecto a la conducta, los niños con síndrome de Asperger se 
caracterizan por tener rasgos obsesivos y repetitivos. "Son pacientes 
que desarrollan una estereotipia de conducta y no salen de eso. Son 
muy rígidos en sus patrones de comportamiento. Y este es un segundo 
elemento que, asociado a la dificultad de comprensión, hace que se 
aísle del grupo." 
Parece, pero...
Según el doctor Hamuy, la enfermedad de Asperger es relativamente 
nueva y bastante rara. Es por ello que muchos niños con un grado leve 
de estos síntomas no reciben ningún diagnóstico o son 
considerados "especiales", "diferentes" o con déficit de atención o 
problemas emocionales. 
"Hay un importante grado de error diagnóstico con respecto a este 
trastorno. Cientos de niños son etiquetados como autistas o como 
pacientes con déficit atencional, y no lo son." Esto es preocupante, 
porque los pacientes reciben un tratamiento inadecuado, que incluye 
estimulantes y otras medicaciones. 
Algunas diferencias entre el Asperger y el autismo son marcadas por 
el médico. "El autista no tiene desarrollo del lenguaje; en cambio, 
el paciente de Asperger sí. Por otra parte, si bien el autista tiene 
un problema comunicacional, no tiene alteradas sus funciones 
cognitivas de tipo comprensiva, que sí tiene el de Asperger." 
El diagnóstico de la enfermedad de Asperger es básicamente 
clínico. "La observación del paciente es lo que ayuda a realizar el 
diagnóstico. Eso se completa con otros estudios funcionales del 
cerebro."
Estos estudios complementarios incluyen una batería neurosicológica, 
consistente en una serie de tests que permiten determinar la 
presencia de la disfasia y los patrones conductuales estereotipados y 
obsesivos.
También se pide un electroencefalograma con un histograma, ("si el 
paciente tiene un retardo profundo, se descarta el Asperger"); un 
estudio de medicina nuclear llamado Spect ("para descartar otras 
patologías, como las afasias puras, que pueden tener comportamientos 
parecidos"). 
Estimulación
Para el Asperger no hay tratamiento farmacológico específico, sino 
básicamente estimulativo. "Lo ideal es que una neurosicóloga o 
sicopedagoga trabaje sobre la disfasia, para mejorar la comprensión 
del significado de las cosas y la interpretación de órdenes o 
comunicaciones." 
Por otro lado, una sicóloga puede encargarse de trabajar los aspectos 
obsesivos del niño/a, buscando la forma de que exista una labor 
mancomunada con la familia. 
"Hay algunos casos en los cuales se puede dar una medicación como un 
punto de apoyo nada más, sobre todo para contener determinados 
patrones anormales de conducta o para ayudar a estimular alguna de 
esas áreas con dificultades." Un punto importante a señalar es que 
los pacientes con síndrome de Asperger no tienen alteradas sus 
funciones cerebrales superiores; incluso, es común que tengan un 
coeficiente intelectual superior al promedio. "Ellos tienen un nivel 
de desarrollo normal para casi todas sus áreas, exceptuando los 
cuatro capítulos que mencionamos. Fuera de eso, no tienen nada."
Probablemente, el mejor tratamiento para el Asperger es el que se 
basa en dos aspectos: estimulación y paciencia. 
Agradecemos a: Marcelo, Tony, Pamela, Rodrigo, Giuliano, Aranxa y la 
Manzana de la Rivera.
Características. 
- Dificultades para establecer una relación con otras personas y para 
iniciar o mantener una conversación.
- Comprensión deficiente, incluyendo mala interpretación de 
significados literales e implícitos.
- Fijación en determinados temas u objetos.
- Se altera fácilmente por cambios en las rutinas.
- Mucha sensibilidad a sonidos fuertes, luces u olores.
- Torpeza física en deportes.
- Problemas de comunicación no verbal: uso limitado de los gestos, 
expresión facial limitada o inapropiada, dificultad en adaptarse a la 
proximidad física.
* Si le interesa contactar con padres de niños con síndrome de 
Asperger, puede llamarnos al 450741.
Diferencias 
Autismo
1. Coeficiente intelectual generalmente por debajo de lo normal.
2. Diagnóstico general antes de los tres años.
3. Retraso en la aparición del lenguaje.
4. Gramática y vocabulario limitados.
5. Desinterés general en las relaciones sociales.
6. Desarrollo físico normal.
7. Ningún interés obsesivo de alto nivel.
8. Padres detectan problemas alrededor de los 18 meses de edad.
9. El diagnóstico se hace a una edad media de 5,5 años.
10. Las quejas de los padres son los retardos del lenguaje.
Síndrome de Asperger
1. Coeficiente intelectual generalmente por encima de lo normal.
2. Diagnóstico general después de los tres años.
3. Aparición del lenguaje en tiempo normal.
4. Gramática y vocabulario por encima del promedio.
5. Interés general en las relaciones sociales.
6. Torpeza general.
7. Intereses obsesivos de alto nivel.
8. Padres detectan problemas alrededor de los 2,5 años de edad.
9. El diagnóstico se hace a una edad media de 11,3 años.
10. Las quejas de los padres son problemas de lenguaje o en 
socialización o conducta.